Cartas sobre el Juicio de Dios

Al Señor Fernand Pouey

estimado señor

En relación
a la introducción de
«Para acabar de una vez con el juicio de dios»
se puede quitar desde
«quieren fabricar soldados»
hasta
«en los combates siempre se sufren heridas,
pude ver a muchos americanos en combates».
El ensamble general se ordena así:

1 texto de inicio
2 efectos de sonido
que se intercalan con el texto recitado
por María Casares
3 baile del Tutuguri texto
4 efectos de sonido (xilofonías)
5 Buscando la Fecalidad
(lectura por Roger Blin)
6 efectos de sonido y percusión entre Roger Blin y yo
7 El problema que se presenta es que...
(lectura del texto por Paule Thévenin)
8 efectos de sonido y mi aullido en la escalera
9 conclusión texto
10 efectos de sonido finales.

Si se le ocurre algo para
Artaud el momo
le aviso que Paule Thévenin lee muy
bien uno de los poemas,
el más breve
Centre mère et Patron minet.
Esta emisión me causó mucha felicidad
y me entusiasmó comprobar que ella podía ofrecer
un modelo en pequeño de lo que quiero hacer
en el teatro de la crueldad.
Le agradezco por esa razón
muy especialmente, ¿no debutó usted mismo
en la vida con una especie de
danza ritmada entre la poesía y el
teatro?
Puede creer en mis buenos sentimientos.

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Ivry, 11 de diciembre de 1947

Al señor Fernand Pouey

Estimado señor

...permítame que vuelva sobre el trabajo realizado.
Creo que se puede encontrar en él lo peor y lo mejor.
Antes de la guerra hice muchas audiciones radiales
con Paul Deharme
en emisiones informativas
y el trabajo que hice en la suya estaba lejos
de establecer una conexión con ese medio
de comunicación
pero por otro lado
es preciso que
el realizador
Señor Guignard
los técnicos
y en general
todos con los que me relacioné
comprendan
cuáles han sido mis deseos e
intenciones.
Si la cuestión se considera en bloque tendremos la
sensación de un trabajo
desordenado y discontinuo,
una especie de aventurado y epiléptico pedazo
en el que la sensibilidad errática del oyente también
debe elegir
al azar
lo que le conviene.
¡¡Pues no!!
Terminar con el juicio de nuestros actos de una vez
a través de la suerte
y por una fuerza
preponderante
es mostrar
su voluntad
de manera
bastante novedosa
para señalar que el orden rítmico y
la contingencia de las cosas variaron su rumbo,
en la emisión realizada hay suficientes datos
punzantes
crujientes
chocantes
desencajados
que montados en un orden nuevo
pueden probar el alcance del objetivo
buscado
mi función era brindar
elementos
y así lo hice
algunos son malos
y otros creo que muy buenos
espero que consiga un técnico
inteligente
que sepa lograr con esos elementos
los increíbles valores que les adjudiqué
puede creer en mis buenos sentimientos.

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4 de febrero de 1948

Al señor Wladimir Porché
director de radiodifusión

Señor

usted me permitirá estar un poco más
que indignado y escandalizado
por lo que se ha resuelto
a último momento contra mi emisión radial:
Para acabar con el juicio de dios
a la que le dediqué más de 2 semanas
y que había sido anticipada en todos los diarios
durante más de un mes.
Usted sabe con qué curiosidad
era esperada esta emisión por la amplia
masa del público
como una suerte de liberación,
porque era acompañada por un conjunto sonoro
que lo iba a sacar por fin de la rutina de las emisiones
corrientes.
Entonces tuvo tiempo suficiente antes
de ayer domingo por la tarde en que
pensó que debía tomar esa disposición de
que sea suspendida
(de haberse dado cuenta)
del clima especialmente propicio
que acompañaba la salida de esta emisión.
En vano busco ahora el escándalo
que hubiera causado entre la gente bien
dispuesta
y que no se manifestó
anticipadamente
como se trata en este caso.
Yo, el autor, escuché igual que todos
la grabación
muy convencido de no permitir nada

que pudiera herir
la moralidad
el gusto
las buenas
costumbres
la voluntad de honra
que por otro lado lo ya visto
pudiera rezumar
aburrimiento
la rutina
anhelaba una obra nueva, que atrapara
algunos centros orgánicos de vida,
una obra
en la que uno perciba todo el sistema nervioso
encendido como en el fotóforo
con vibraciones
concordancias
que alienten
al hombre
a salir
con
su cuerpo
para andar por el cielo detrás de esta nueva,
inédita
y radiante
Epifanía.

Pero la gloria del cuerpo sólo es posible
cuando
ninguna cosa
en la lectura del texto
choca,
traba
esta especie de voluntad de gloria.
Ahora busco
Y encuentro
1º) buscando la fecalidad, texto plagado
de palabras crudas, de palabras terribles,
sí, hay palabras crudas, palabras
terribles,
pero en un clima tan fuera de la vida
que no creo que en la actualidad exista
un público capaz de escandalizarse
con ellas.
Todos deben entender
que estamos hartos de la
mugre
tanto física como fisiológica
y desear
un cambio
corporal
en profundidad.

Queda la reacción del comienzo contra el capitalismo
americano.

Pero, señor Wladimir Porché, habría que ser más
que ingenuo para
no darse cuenta que en este momento
el capitalismo americano
tanto como el comunismo ruso nos llevan
a la guerra,
entonces advierto a las individualidades
por medio de voces, percusiones y xilofonías para
que se unan.
Soy
Antonin Artaud

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Ivry-sur-Seine, 7 de febrero de 1948

Al señor Fernand Pouey

Supe de su admirable conducta respecto
de mi emisión radial.
Disculpas por el perjuicio que le ocasiono
y
gracias
por defenderme de esa manera con
todo su corazón.
Sé que se expuso y arriesgó su
posición
pero no acepto que un inepto, que recién sale del
colegio como
Wladimir Porché se atribuya el derecho de impedir
la
difusión de un documento anticipado desde hace ya
muchas semanas
y por lo tanto
escuchado
por decenas de técnicos que evaluaron
su valor
y decidieron
su transmisión.
En todo esto hay un golpe de autocratismo parcial
que no debe tolerarse.
Por otro lado le escribí una carta a Wladimir Porché
explicándole
detalladamente
y de una forma clara y sencilla,
cómo y por qué escribí mis
textos y armé esta emisión.
Con respecto al sentimiento del oyente desprevenido,
nunca,
ninguna emisión fue esperada con tanta curiosidad
e impaciencia por la mayoría del público
que confiaba precisamente en esta emisión
para tener un criterio frente a ciertas cosas de la vida.
Esta emisión es una extensa protesta
contra el erotismo congénito de las cosas
contra
el cual todos quieren en su subconsciente
reaccionar y contra la injusticia social política
y
eclesiástica (religiosa) y por lo tanto ritualista de la
ley.
Pues el cuerpo social está hastiado de rituales.
Será necesario
pedirle esa carta a Wladimir Porché
para que la Prensa la reproduzca.
Suyo de corazón.

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7 de febrero de 1948

Al señor René Guilly.

Señor
Cuando esta mañana leí su nota en «Combat» creí
que soñaba, me sorprendió por otro lado que la
publicaran.
Pues tengo un concepto mucho más alto de ese
famoso público que el suyo.
Lo creo inmensamente menos corrompido de
prejuicios de lo que usted cree.
Los que sitiaban la radio el lunes por la noche
y
esperaban con una ansiedad y una curiosidad
nunca vista,
la emisión titulada
«Para acabar con el juicio de Dios»
eran parte de ese público masivo
planchadoras,
peluqueros,
vendedores de cigarrillos,
ferreteros, obreros gráficos, ebanistas,
en síntesis gente que se gana la vida con el sudor de su frente,
y no capitalistas de excrementos enriquecidos
clandestinamente
que los domingos asisten a misa y por sobre todo
desean el respeto de los rituales y de la ley.
Ellos y algunos rufianes de la Butte enriquecidos
prematuramente se hubieran aterrorizados por mi emisión
ya que tienen un miedo nauseabundo
de las palabras.
De cualquier modo
hay que tratar como crimen y pecado
el haber prohibido expresarse a una voz humana que
por primera vez en estos tiempos se dirigía
a lo mejor del hombre
2º) Los textos, los libros, las revistas son
sepulcros, sepulcros Sr. René Guilly como para vomitar.
No vamos a vivir a la eternidad
rodeados de muertos
y de muerte.
Si aún hay prejuicios en pie
hay que derribarlos
el deber
digo bien,
EL DEBER del escritor, del poeta no es encerrarse
cobardemente en un texto, un libro, una revista
de los que ya nunca va a
escapar
sino por el contrario salir al exterior
para agitar
para atacar
al espíritu público
de otro modo
¿para qué sirve?
y ¿para qué nació?
3º) De cualquier modo
no soy director de coros
jamás aprendí a cantar,
y menos todavía
hacer cantar.
En esta emisión intenté
solamente
yo que jamás toqué un instrumento
en mi vida,
algunas xilofonías vocales
sobre xilófono instrumental
y conseguimos el efecto.
Quiero decir que esta radioemisión era el
intento de un lenguaje que cualquier carbonero
o peón pudiera comprender
lenguaje que mediante la emisión corporal
anunciaba las verdades metafísicas más profundas.
También usted lo reconoció y por ese motivo
prohibirla constituye una infamia y una bajeza.
Sr. Guilly, esto es lo que quería decirle.

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Ivry-sur-Seine, 17 de febrero de 1948

A los señores Fernand Pouey y René Guignard

Queridos amigos

creo que lo que alteró y
apasionó a algunas personas como
Georges Braque
de la Radiodifusión «El Juicio de Dios»
es en particular el fragmento de las sonorizaciones y
xilofonías con los poemas
leídos por Roger Blin y Paule Théverin.
No hay que malograr el efecto de esas xilofonías
con el texto de reflexión, dialéctico y
criticón del inicio.
Les mandé un expreso para señalarles ciertos cortes
que sólo dejaban algunas frases
del comienzo y del final de la «Introducción».
Les ruego que respeten esos cortes,
les ruego
a ambos
que se aseguren de que esos cortes se
realicen estrictamente.
Es necesario que en esta emisión radial no
haya nada que pueda decepcionar,
agotar
o aburrir
a un público apasionado
que fue sorprendido ante la novedad de las sonorizaciones
y xilofonías
que no tienen ni siquiera los teatros Balinés,
Chino, Japonés y Cingalés.
Entonces cuento con ustedes dos para hacer
esos cortes que aún no se hicieron
y amigablemente,
les estrecho
las manos.

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Carta abierta al R. P. Laval

Señor

Es correcto que usted
reconozca el derecho a la expresión total
y global de mi individualidad por muy peculiar
que sea
y
por muy versátil que resulte.
Pero hay una cosa que usted no dice
y que conforma una reserva de base
en relación a ese derecho a la expresión: usted mismo estaba
y está
ligado por 2 ritos
CAPITALES
cuando dijo esas palabras,
estaba en realidad
ligado por 2 ritos
que son su propio asentimiento
le mantenían las manos quietas,
como cualquier sacerdote usted
estaba
y está ligado
por los dos ritos
de la consagración
y el de la elevación
de la misa,
como cualquier sacerdote católico usted
había ofrecido su misa esa misma mañana,
y en la celebración de la ceremonia
denominada misa intervienen
en primer lugar
esos 2 ritos de ligadura
que para mí
tienen el alcance de un auténtico
maleficio.
La consagración
Y
la elevación
son
maleficios
de una posición especial
pero
mayor
que saca provecho si puedo decirlo
de la vida
que canaliza todas las fuerzas espirituales en
una vía tal que todo lo que es cuerpo
queda reducido
a nada
y sólo resta una cierta
vida psíquica
liberada en su totalidad
pero tan libre
que todos los fantasmas
del espíritu
del espíritu llano
puedan desasirse y allí
se produce la siniestra y tormentosa expansión
de la vida diluviana
de los insectos obsesivos
que es contra lo que
peleamos
porque la indigna vida sexual es el telón de fondo de las
libres expansiones del espíritu
y porque
eso es lo
que la consagración
y la elevación
de la misa
han
liberado
sin decirlo.
Hay una repulsiva
coagulación de la vida
infecta del ser
que el cuerpo puro
rechaza
pero que
el puro espíritu
reconoce
y la misa lo
empuja a eso
por medio de sus ritos.
Esta coagulación sostiene la vida
actual del mundo
en los subterráneos espirituales
donde no deja de sumergirse.
Pero la conciencia general
nunca comprenderá
por qué un cuerpo aplastado y pisoteado
descuartizado y compilado
por el sufrimiento y los espantos de la
crucifixión
-como el cuerpo permanentemente vivo del Gólgota-
será superior a un espíritu
que se encomienda a todos los fantasmas de la vida interior
que no es más que levadura y semilla
de todas las fantasmagóricas bestializaciones
hediondas.

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Martes 25 de febrero de 1948

Paule, estoy muy afligido y desesperado
me duele el cuerpo por todos lados
pero sobre todo tengo la sensación de que la gente
está desencantada
con mi emisión radial.
Allí donde se encuentre la máquina
siempre están la nada y el abismo
hay una interpolación técnica que trastoca
y aniquila lo que uno hace.
Las críticas de M. y de A. no son justas
y deben haber tenido su fundamento
en un defecto de transmisión
por ese motivo nunca volveré a la
Radio
y de aquí en más me consagraré únicamente
al teatro
tal como lo entiendo
un teatro de sangre
un teatro que en cada presentación habrá
hecho beneficiar
corporalmente
tanto al que actúa
como al espectador
por otro lado
uno no actúa
uno hace
El teatro es en rigor el origen de la creación.
Esta tarde tuve una visión
vislumbré a los que van a acompañarme y que aún
no tienen cuerpo
porque cochinos como los de anoche
en el restaurante comen en exceso.
Hay gente que come en exceso
y otros que lo mismo que yo no pueden
comer sin escupir
suyo.